El Sábado por la mañana nos acercamos al Museo de Bellas Artes, han preparado unas Navidades llenas de actividades para mayores y pequeños. Se llamaba "Una Obra de nuestro Museo" y nos enseñaba el cuadro "Adoración de los Reyes" de Cornelis de Vos.

A los niños le encantó, y al primo Nene también. Se portaron superbien, y participaron un motón, incluso Nico que es de natural reservado levantó la mano un par de veces y respondió de forma acertada.

Por la tarde fuimos a ver cómo había quedado la Alameda, en el día de su inaguración oficial. Sigo pensando que es un desperdicio de espacio público. Sólo hay más veladores, pero ni los niños pequeños tienen columpios, ni los niños más mayores pueden juagr con las bicis o pelotas, ni los adultos tienen espacio para sentarse y leer o charlar. Sólo un macroespacio para hacer botellonas y conciertos suvencionados... cómo echo de menos la ciudad de las personas que tanto pregonan.